Fiel a su destino y a su parecer
Sin tener horario para hacer la siesta
Ni rendirle cuentas al amanecer .
Era nuestro perro y era la ternura,
esa que perdemos cada día mas
Y era una metáfora de la aventura
que en el diccionario no se puede hallar.
Digo nuestro perro porque lo que amamos lo consideramos nuestra propiedad
Libre como el viento era nuestro perro
Nuestro y de la calle que lo vio nacer.